GRUPO FARMACOLÓGICO-FARMACODINAMIA
La cloroquina es una 4-aminoquinolina
sintética, desarrollada para el tratamiento del paludismo. Tanto para
cloroquina como para hidroxicloroquina, no se comprende en su totalidad el
mecanismo de acción en la enfermedad reumática. El mecanismo más importante
sería la interrupción del procesamiento antigénico normal. Suprime e interfiere
la respuesta de los linfocitos T, disminuye la quimiotaxis de los leucocitos,
reduce la producción de IL-1 e inhibe la fosfolipasa A2.
Entre las variadas acciones de los
antipalúdicos cabe destacar su efecto fotoprotector, acción importante en el
tratamiento de las lesiones fotosensibles del lupus eritematoso sistémico
(LES). (Ver más detalles: capítulo 3, antimaláricos).
INDICACIONES-EFICACIA
Remisión de la AR sin retrasar la
progresión de la lesión ósea. Tratamiento del lupus eritematoso sistémico (LES)
y discoide. Tratamiento del paludismo. Fármaco de segunda línea cuando después
de 6 semanas de tratamiento con AINEs no se puede controlar la sinovitis.
Asociado con metotrexato en la AR severa para aumentar efectividad y disminuir
efectos adversos.¹
SEGURIDAD-EFECTOS ADVERSOS
Por lo general los antipalúdicos son bien
tolerados y la mayor parte de los efectos adversos suelen ser leves y
transitorios. Durante el tratamiento a largo plazo de la AR se observan 2
efectos tóxicos de relevancia: la ototoxicidad y la lesión retiniana
irreversible. Es menor con hidroxicloroquina que con cloroquina a dosis
usuales. Se deben realizar exámenes oftalmológicos antes de iniciar el
tratamiento y, después, a intervalos de 3-6 meses. También pueden ocasionar
miopatía, cardiopatía, ensanchamiento del intervalo QRS, anormalidades de la
onda T y neuropatía periférica tóxica.¹¯³
Los efectos adversos más comunes
observados con la hidroxicloroquina incluyen cefalea, insomnio, náuseas,
diarrea, distensión abdominal, rash, urticaria. Las reacciones cutáneas son de
suma importancia, ya que el rash (morbiliforme, urticariano, maculopapular o
liquenoide) es la manifestación que conduce con más frecuencia al abandono del
tratamiento. Pueden producir alopecia, adquiriendo un rol preponderante el
diagnóstico diferencial entre una manifestación del LES o tóxica por el
fármaco. Se describen alteraciones psiquiátricas, incluyendo casos raros de
conducta suicida, aún en pacientes sin antecedentes psiquiátricos.¹¯³
CONVENIENCIA-FARMACOCINÉTICA
Presentan buena absorción oral. Los
niveles estables en plasma se alcanzan luego de 3-4 meses de su administración
ininterrumpida para la cloroquina y 6 meses para hidroxicloroquina, lo que
explica el retardo en su efecto. Se caracterizan por su amplio volumen de
distribución con una vida media prolongada y acumulación en tejidos con
abundantes estructuras lisosomales: hígado, bazo, riñones, células sanguíneas y
tejidos ricos en melanina como el ojo (iris, coroides y retina). Su eliminación
es fundamentalmente renal (50-70%), parte de su metabolización se realiza en
hígado (15-30%). Cruza la placenta, la leche materna puede contener alrededor
del 1% de la dosis administrada.
CONTRAINDICACIONES-PRECAUCIONES-INTERACCIONES
No se recomienda su
uso en pacientes con epilepsia o miastenia grave, con hepatopatías o trastornos
gastrointestinales, neurológicos o hematológicos graves. La dosis debe
reducirse en caso de insuficiencia renal.¹ No se recomienda en
artropatía psoriasis, ya que puede exacerbar las lesiones cutáneas. Inhibe la
CYP2D6 hepática y por tanto, interactúa con diversos fármacos,¹¯² La coadministración con azitromicina en
pacientes con AR se asoció a un aumento de riesgo cardiovascular, incluyendo
angina de pecho, insuficiencia cardíaca y muerte.¹¯³
EMBARAZO-LACTANCIA
Categoría de riesgo D. Usar con mucha
cautela cuando los beneficios superen los riesgos durante la lactación.
POSOLOGÍA-DOSIS
Adultos, vía oral: inicialmente 150 mg/día
de cloroquina base como única dosis. Luego puede utilizarse la administración a
dosis alternadas. Dosis máximas: 2,5 mg/kg/día de cloroquina base (4 mg/kg/día
de sulfato de cloroquina). En niños hasta 3mg/kg/día.
BIBLIOGRAFÍA
1. Abdoulaye A. Djimde; Steve M.
Taylor. Quimioterapia del paludismo. Cap 66. En: Brunton LL, Knollmann BC
(Eds). Goodman & Gilman’s Las bases farmacológicas de la terapéutica, 14ª
ed. New York; McGraw-Hill: 2023.
2. British Medical Association.
British National Formulary. 84 ed. London: BMA 2022.
3. Ritter JM, Flower RJ, Henderson G,
Loke YK, MacEwan D, Robinson E, Fullerton J. Anti-inflammatory and
immunosuppressant drugs. Cap 25 en: Rang y Dale’s Pharmacology. 10ª ed.
Elsevier: 2023.