GRUPO FARMACOLÓGICO-FARMACODINAMIA
El metrotexato (MTX) es un antagonista del
ácido fólico, que actúa por inhibición de la enzima dihidrofolato reductasa,
esencial para la síntesis de purinas y pirimidinas.¹ Además de su
empleo como citostático (ver más detalles en el capítulo 18), se utiliza en
dosis bajas para el tratamiento de artritis reumatoide y psoriática. El
mecanismo de acción en este caso no está del todo claro, se han propuesto
varias hipótesis incluyendo inhibición de la función de linfocitos B, de
linfocitos T, de neutrófilos y la producción de citoquinas y otros mediadores
de la inflamación.
INDICACIONES-EFICACIA
En artritis reumatoidea se recomienda como
fármaco modificador de la enfermedad de primera línea.2 Psoriasis
severa. Enfermedad de Crohn. (Para su uso en neoplasias, ver cap. 18).
SEGURIDAD-EFECTOS ADVERSOS
Los efectos adversos más comunes a dosis
bajas de MTX son los gastrointestinales (50%): náuseas, vómitos, diarrea,
estomatitis, dolor abdominal, anorexia. Los síntomas mejoran con la reducción
de la dosis, cambiando a la vía parenteral o administrando ácido fólico. La
alopecía se presenta en un 12-27% de los pacientes. La toxicidad hematológica
ocurre en un 10-24%. La pancitopenia clínicamente significativa se desarrolla
en el 1-2% de los pacientes que toman MTX. Los factores de riesgo implicados
incluyen: deterioro de la función renal, edad avanzada, infección viral
concurrente, ingesta de alcohol, deficiencia de folatos, hipoalbuminemia. El
monitoreo consiste en obtener un hemograma completo con recuento de plaquetas,
urea y creatinina cada 4-8 semanas. Un volumen corpuscular medio mayor de 100
es índice de toxicidad y se debe comenzar con leucovorina. Incrementa el riesgo
de infecciones bacterianas comunes, herpes zoster, infecciones oportunistas.
Hepatotoxicidad: se debe realizar el monitoreo
de la función hepática en todo paciente que toma MTX: medir enzimas hepáticas,
bilirrubina, fosfatasa alcalina, serología para hepatitis B y C. Además, el
hemograma y la creatinina antes de comenzar con la terapéutica. Por otro lado,
la medición de TGO, TGP y albúmina cada 1-2 meses. A nivel del SNC se
observa cefalea, somnolencia, depresión, fatiga, apareciendo regularmente 24 hs
después de la toma del medicamento (reacción post-dosis). A nivel
pulmonar la toxicidad más común asociada a MTX es la neumonitis intersticial
aguda.
CONVENIENCIA-FARMACOCINÉTICA
Puede administrarse por vía oral o
parenteral; esta última se recomienda cuando hay mala tolerancia a la vía oral.² Existe una amplia variabilidad individual. Se une en un 50% a proteínas
plasmáticas y puede ser desplazado de la albúmina por otros fármacos como
salicilatos, sulfonamidas y difenilhidantoína. Difunde al líquido sinovial a
iguales concentraciones que los niveles plasmáticos, se distribuye ampliamente
con mayor captación en el epitelio intestinal y en las células hepáticas. Hasta
el 90% se excreta sin cambios por orina, con poco metabolismo hepático; su
excreción renal ocurre por filtración y secreción tubular proximal.
CONTRAINDICACIONES-PRECAUCIONES-INTERACCIONES
Artritis leve, insuficiencia renal,
enfermedad pulmonar o hepática, alcoholismo. Ascitis, derrame pleural
significativo. Precaución en pacientes con deshidratación, diarrea, trastornos
hemáticos, úlcera péptica. Puede producir fotosensibilidad con empeoramiento de
las lesiones de psoriasis.
Los ácidos orgánicos, como penicilina,
sulfonamidas, salicilatos y probenecid inhiben la secreción tubular afectando
el clearance de MTX. Fármacos que alteran el tránsito intestinal (antibióticos
no absorbibles, colestiramina) pueden afectar la absorción. La terapia con
folatos disminuye la toxicidad sin alterar su eficacia.
Trimetoprima/sulfametoxazol y probenecid
aumentan el riesgo de toxicidad hematológica.
EMBARAZO-LACTANCIA
Categoría de riesgo X. Prohibido su uso
durante la lactación.
POSOLOGÍA-DOSIS
Se indica en forma semanal debido a que la
administración más frecuente se asocia con mayor incidencia de toxicidad aguda
y crónica.
Vía oral: 7.5mg en una dosis única
semanal. Si no hay respuesta favorable
en 4-8 semanas, aumentar a razón de 2.5 mg semanales cada 4-8 semanas, hasta
lograr el control de la enfermedad, aparición de efectos adversos o alcanzar la
dosis máxima de 25 mg/semana.2,3 Para administración parenteral se
recomienda la vía subcutánea.²
BIBLIOGRAFÍA
1. Wellstein A, Sausville EA.
Citotóxicos y antimetabolitos. Cap 70. En: Brunton LL, Knollmann BC (Eds).
Goodman & Gilman’s Las bases farmacológicas de la terapéutica, 14ª ed. New
York; McGraw-Hill: 2023.
2. Santos Moreno P, García Salinas R,
Caballero Uribe CV, Brance ML, Marín Zúcaro NM, et al. Pan American League of
Associations for Rheumatology recommendations for the management of rheumatoid
arthritis. Lancet Rheumatol. 2026; 8(1):e53-e65. doi:
10.1016/S2665-9913(25)00259-0.
3. British Medical Association.
British National Formulary. 84 ed. London: BMA 2022.