(*) fármacos complementarios, uso normatizado,
restringido y/o utilizado por especialista.
GRUPO FARMACOLÓGICO-FARMACODINAMIA
El litio es el más ligero de los metales alcalinos y sus sales
comparten algunas características con las de Na+ y K+,
pero no tiene un rol conocido en la fisiología normal.1 Se han propuesto diferentes mecanismos de
acción. En concentraciones similares a las terapéuticas actúa a nivel sináptico
y sobre diversos segundos mensajeros. El litio inhibe la liberación y/o acción
de la dopamina, el glutamato, la acetilcolina y la glicina, mientras que
estimula la del GABA.2
También facilita la liberación sináptica de 5HT.1 Inhibe la
enzima inositol monofosfatasa, disminuyendo la concentración de
fosfatidilinositol-4,5-bifosfato; se reduce la proteína kinasa C. También
inhibe la adenilciclasa activada por noradrenalina.1,2 A través de
estos y otros mecanismos el Li+ tiene un efecto
neurotrófico/neuroprotector, que permite reducir las alteraciones estructurales
asociadas al trastorno bipolar.2
INDICACIONES-EFICACIA
Trastorno bipolar con episodios maníacos e hipomaníacos (responden el
80% de los pacientes, aunque la respuesta puede requerir una a tres semanas de
tratamiento). En pacientes con crisis intensas a menudo es necesario iniciar el
tratamiento con antipsicóticos para controlar la agitación psicomotriz. El Li+
se utiliza también como terapia de mantenimiento para la prevención de nuevos
episodios.1-3 Así como el trastorno bipolar se asocia con
determinadas variantes genéticas, se postula que la respuesta al litio también
podría estar ligada al perfil genético, permitiendo quizás en el futuro la
predicción de la respuesta individual.2
SEGURIDAD-EFECTOS ADVERSOS
Los efectos adversos más frecuentes son síntomas gastrointestinales
(náuseas, anorexia, vómitos y diarrea) que se reducen dividiendo la dosis o
administrándolo con las comidas, aumento de peso, temblor, disforia.3
Puede disminuir la capacidad de concentración urinaria simulando una
diabetes insípida nefrogénica, con poliuria y polidipsia (25 a 35% de los
pacientes). Provoca una disminución de las concentraciones de hormonas
tiroideas circulantes, alteraciones cardíacas (inversión o aplanamiento de la
onda T), erupciones acneiformes, edema y leucocitosis.
Los síntomas precoces de neurotoxicidad son temblor intenso, disartria
y ataxia. Con niveles de litemia más elevados se observa alteración de la
conciencia, fasciculaciones, convulsiones y coma. Puede exacerbar una
enfermedad cardiovascular de base, la epilepsia y el parkinsonismo; en los
ancianos puede inducir un hipotiroidismo latente. Las concentraciones
plasmáticas y los efectos tóxicos aumentan por deshidratación, uso de
diuréticos, fiebre, diarrea prolongada o ingesta insuficiente de sodio. La
hemodiálisis es un método eficaz para eliminar el litio del organismo.1-3
CONVENIENCIA-FARMACOCINÉTICA
Las características farmacocinéticas del litio varían enormemente de un
sujeto a otro, pero el volumen de distribución y eliminación es relativamente
estable en un paciente individual.1 El litio es totalmente absorbido
en el tracto gastrointestinal en aproximadamente 8 horas. Inicialmente se
distribuye en el líquido extracelular y posteriormente penetra en los tejidos.
El volumen de distribución final es de 0,7 a 0,9l/kg. El pasaje a través de la
barrera hematoencefálica es lento pero, una vez logrado el estado estacionario,
la concentración del litio en el LCR es aproximadamente el 40% de la
concentración plasmática. El 95% se elimina por la orina. La vida media
promedio es 22 horas.1
CONTRAINDICACIONES
En pacientes con alteración renal leve evitar su uso si es posible o
reducir la dosis y vigilar cuidadosamente la concentración plasmática. Evitar
su uso en insuficiencia cardíaca; trastorno del ritmo cardíaco; síndrome de
Brugada; enfermedades con desequilibrio del sodio como la enfermedad de
Addison, deshidratación y dieta hiposódica; hipotiroidismo no tratado.3
PRECAUCIONES
El uso prolongado de litio se ha asociado con trastornos tiroideos y
deterioro cognitivo y de memoria leve. Por lo tanto, el tratamiento a largo
plazo sólo debe realizarse tras una evaluación cuidadosa de los riesgos y
beneficios, y con un seguimiento de la función tiroidea cada 6 meses (con mayor
frecuencia si hay evidencia de deterioro). Los pacientes deben continuar el
tratamiento durante más de 3 a 5 años solo si el beneficio persiste.3
Mantener una ingesta adecuada de sodio y líquidos. En caso de diarrea,
vómitos e infección intercurrente se debe revisar la dosis.3
Miastenia gravis. Psoriasis (riesgo de exacerbación). Prolongación del
intervalo QT.
La mayoría de los casos de intoxicación por litio se producen como
complicación de un tratamiento a largo plazo y se deben a una reducción en la
excreción del fármaco debido a diversos factores, como la deshidratación, el
deterioro de la función renal, las infecciones y la administración concomitante
de diuréticos o AINE (u otros fármacos que interactúan).3
INTERACCIONES
La administración concomitante de diuréticos, en particular tiazidas,
antiinflamatorios no esteroideos, antagonistas del sistema renina-angiotensina
o metronidazol, puede elevar las concentraciones séricas de litio. Los antiinflamatorios,
incluyendo al ibuprofeno y los inhibidores de la COX-2, pueden aumentar los niveles de litio debido a que la
mayoría de ellos modifican la eliminación renal del ion, lo que conduce a un
incremento de los efectos secundarios o provocar neurotoxicidad.2
Combinado con antipsicóticos se incrementa el riesgo de neurotoxicidad por lo
que hay que evitar la administración de dosis altas de antipsicóticos en
presencia de altas concentraciones de litio en sangre. El litio puede
incrementar los efectos de los bloqueantes neuromusculares.
EMBARAZO-LACTANCIA
Categoría de riesgo D. Primer trimestre: Evítese si es posible (riesgo
de teratogenia con anomalías cardíacas: cardiopatía de Ebstein).1
Segundo y tercer trimestres: Aumentan las necesidades de dosis (pero en el
parto vuelven a la normalidad de manera brusca); se recomienda vigilancia
estrecha de la concentración plasmática de litio (riesgo de toxicidad en el
neonato). Presente en la leche y con riesgo de toxicidad para el lactante; se
puede proseguir la lactancia, pero se recomienda una vigilancia cuidadosa del
lactante, sobre todo si hay riesgo de deshidratación.4
POSOLOGIA-DOSIS
Vía oral, adultos: Inicialmente 1–1,5 g al día, dosis ajustada según la
concentración sérica de litio. Las dosis se dividen inicialmente a lo largo del
día, pero se prefiere la administración una vez al día cuando la concentración
sérica se estabiliza.3 Las
sales de litio tienen una estrecha relación terapéutica/tóxica y, por lo tanto,
se deben monitorizar las concentraciones séricas de litio a los 5-7 días de
tratamiento. Las muestras deben tomarse 12 horas después de la dosis para
alcanzar una concentración sérica de litio de 0,4 a 1 mmol/litro (límite
inferior del rango para la terapia de mantenimiento y pacientes de edad avanzada).
Se recomienda una concentración sérica de litio objetivo de 0,8 a 1 mmol/litro
para episodios agudos de manía y para pacientes que hayan recaído previamente.3
BIBLIOGRAFÍA
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Meyer JM.
Farmacoterapia de las psicosis y manías. En Brunton LL, Knollmann BC (Eds).
Goodman & Gilman’s Las bases farmacológicas de la terapéutica, 14ª ed. New
York; McGraw-Hill: 2023.
2. Corrales A,
Cetkovich-Bakmas M, Abadi A, et al. Actualización en el uso y el manejo del
litio en neuropsiquiatría. Vertex. 2024;34(162):38-82. doi:
10.53680/vertex.v34i162.504
3.
British
National Formulary BNF 84 Ed. Londres; BMJ Group & Pharmaceutical Press:
2022
4. Fornaro M,
Maritan E, Ferranti R, et al. Lithium Exposure During Pregnancy and the
Postpartum Period: A Systematic Review and Meta-Analysis of Safety andEfficacy
Outcomes. Am J Psychiatry. 2020 ;177(1):76-92.