GRUPO FARMACOLÓGICO-FARMACODINAMIA
La administración de
bicarbonato de sodio por vía oral o intravenosa en un paciente con función
renal conservada aumenta la concentración de bicarbonato plasmático, que supera
entonces el umbral renal y alcaliniza la orina.1,2
INDICACIONES-EFICACIA
Ver también: 19.02.04. La
alcalinización de la orina alivia las molestias urinarias bajas.1 Se
utiliza además en el tratamiento de las intoxicaciones por ácidos débiles (como
aspirina, barbitúricos, cloropropamida, metotrexato, sulfonamidas), porque en
el medio urinario alcalino el ácido débil pierde su protón y forma sales que
quedan atrapadas en la luz del túbulo renal, impidiendo su reabsorción y
aumentando así la eliminación urinaria.2 Para
forzar una diuresis abundante se asocia el aporte de bicarbonato de sodio con
soluciones isotónicas de dextrosa.
SEGURIDAD-EFECTOS
ADVERSOS
La expansión del volumen
extracelular puede precipitar insuficiencia cardíaca en pacientes cardiópatas;
también edema cerebral, hipernatremia (si no se administra agua libre),
alcalosis metabólica e hipokalemia. Debe monitorearse cuidadosamente el estado
de hidratación, la función cardiorrespiratoria, la diuresis, los electrolitos
sanguíneos y urinarios.
CONVENIENCIA-FARMACOCINÉTICA
Se absorbe bien por vía
GI tanto el sodio como el bicarbonato. Se filtra y reabsorbe en el túbulo
renal, menos del 1% del bicarbonato filtrado es excretado.
CONTRAINDICACIONES-PRECAUCIONES-INTERACCIONES
La diuresis alcalina
forzada está contraindicada en pacientes con insuficiencia cardíaca congestiva,
insuficiencia renal, edema pulmonar o cerebral, y en pacientes con alcalosis
metabólica o respiratoria, o en aquellos que han perdido cloruros por vómitos,
o en los que reciben diuréticos que puedan producir alcalosis hipoclorémica.
No administrar sin
diluir. No existen datos disponibles sobre el uso del bicarbonato de sodio
durante el embarazo y la lactancia. La reducción de la solubilidad de las
fluoroquinolonas puede conducir a cristaluria
y nefrotoxicidad. El uso con citratos puede llevar a alcalosis sistémica y
riesgo de cálculos de calcio.
Disminución de la eficacia del litio por aumento de la excreción
urinaria. Disminución de la concentración plasmática de potasio por aumento de
su pasaje dentro de la célula.
EMBARAZO-LACTANCIA
Categoría de riesgo C.
Usar con cautela en la mujer lactante.
POSOLOGIA-DOSIS
Vía IV, Adultos: Para
alcalinización urinaria: solución isotónica de bicarbonato de sodio (1/6 Molar)
administrar 50mEq (300ml) en la primera hora y luego 3-6mEq/h (18-36ml/h)
ajustando la dosis hasta obtener un pH urinario mayor a 7. Vía Oral, Adultos: 3
g cada 2 horas, disueltos en agua, hasta
que el pH urinario sea superior a 7.1 (12mEq=1g de bicarbonato de
sodio). Vías IV y Oral, Niños: 1-10mEq/kg/día en
4-6 dosis; titular la dosis al pH urinario deseado.1
BIBLIOGRAFÍA
1.
British NationalFormulary BNF 84 Ed. Londres;
BMJ Group & Pharmaceutical Press: 2022.
2.
Amberly R. Johnson; Kaitlyn M. Brown.
Principios de toxicología clínica. En: Brunton LL, Knollmann BC (Eds). Goodman
& Gilman’s Las bases farmacológicas de la terapéutica, 14ª ed. New York;
McGraw-Hill: 2023.