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FORMULACIONES:
Existen numerosas formulaciones
para el aporte de hierro: según su forma química puede ser hierro en forma
trivalente (Fe+3 o férrica) o divalente (Fe+2 o ferrosa),
también se encuentra disponible en forma de sales de hierro o complejos de
hierro con polisacáridos. Las sales bivalentes (ferrosas) como el sulfato
ferroso son mejor absorbidas que las férricas, debido a la muy baja solubilidad
de hierro férrico en medios alcalinos y que el hierro férrico necesite ser
reducido a forma ferrosa en la luz intestinal antes de ser absorbido por los
enterocitos10. Si bien el desarrollo de formulaciones de hierro
trivalente oral acoplado con complejos de azúcar logra un compuesto con mejor
estabilidad en comparación con los compuestos férricos convencionales, han
mostrado similar eficacia y tolerabilidad que las otras sales en la población
pediátrica11,12 por lo tanto, la recomendación general sigue siendo
las sales ferrosas 13,14.
Con intención de mejorar su
tolerancia se encuentran en desarrollo compuestos alternativos de hierro como
hierro en complejo sucrosomal, polipéptido de hierro hem y hierro en
nanopartículas, pero los estudios a la fecha son limitados15.
FARMACOCINÉTICA
El
hierro se absorbe en el duodeno y la porción superior del yeyuno; en personas
con reservas séricas normales de hierro, se absorbe el 10% de la dosis oral;
esto aumenta del 20% al 30% en personas con ferropenia15. Los
alimentos y la aclorhidria disminuirán la absorción. Como se mencionó
previamente las formulaciones de hierro trivalente requieren reducción previa a
formas ferrosas para ser absorbidas, además algunas sustancias ácidas como el
ácido clorhídrico o el ácido ascórbico estabilizan las formas ferrosas evitando
su precipitación como hidróxido férrico y facilitando su absorción. Desde la
luz intestinal ingresa a los enterocitos donde puede unirse a la apoferritina
para formar ferritina o a la transferrina para ser transportada por plasma16.
El 80% del hierro plasmático llega al pool eritropoyético para unirse a la
protoporfirina, convertirse en Hem y así formar hemoglobina en los precursores
eritrocíticos (o mioglobina y enzimas en otras células). La excreción de hierro
(1mg/día) es lenta y se realiza 2/3 por heces y 1/3 por orina y sudor.
SEGURIDAD:
El hierro oral se asocia
frecuentemente con efectos adversos representados principalmente por trastornos
gastrointestinales que incluyen sabor metálico, náuseas, vómitos, dolor epigástrico,
estreñimiento y diarrea15,16.
Los mismos son debido a la toxicidad directa del hierro no absorbido
sobre la mucosa intestinal. La incidencia de efectos adversos entre las
diferentes sales de hierro es similar, y fundamentalmente dependerán de la cantidad
de hierro elemental que tengan los comprimidos, y no del tipo de sal que los
mismos posean. La vía de administración recomendada es la vía oral, excepto que
por fuerza mayor, dicha vía no pueda ser utilizada15.
Cuando
la intolerancia al sulfato impide realizar el tratamiento, debe intentarse con
otros preparados como el hierro polimaltoso 17.
Otros
efectos adversos del hierro no absorbido incluyen alteraciones en la
composición del microbioma intestinal, con reducción de bacterias beneficiosas
Lactobacillus y Bifidobacterium, aumento de patógenos potenciales
(Enterobacteriaceae) y aumento de la inflamación y la diarrea, como se muestra
en niños africanos18,19.
En
raras ocasiones puede observarse hemosiderosis pero esto siempre en
administraciones de dosis inadecuadas o accidentales (generalmente en niños).
DOSIS:
La dosis efectiva de todas estas
preparaciones se basa en el contenido de hierro elemental que se necesite
reponer. Para ello, es necesario calcular los contenidos de hierro elemental
que poseen los distintos productos que ofrece el mercado (ver tabla anterior)
que es dicho contenido es variable según la marca comercial y región del mundo
en el cual se comercializa.
Es de destacar que sólo una pequeña
fracción (no más del 10-20%) de una dosis alta de hierro oral se absorbe
eficazmente. La dosis promedio para el tratamiento de la anemia ferropénica es
de aproximadamente 200 mg de hierro elemental por día (2-3 mg/kg), administrada
en tres dosis iguales de 65 mg. Sin embargo, estas pautas terapéuticas
tradicionales se encuentran en revisión y nuevas evidencias sugieren que menor
dosis aplicadas a intervalos mayores (1 vez al día o días alternos) podrían ser
más eficaces15.
DURACIÓN DEL TRATAMIENTO:
La respuesta de la anemia
ferropénica a la terapia con hierro está influida por varios factores: la
gravedad de la anemia, enfermedades coexistentes y la capacidad de absorción y
tolerancia del paciente. El intestino delgado regula la absorción y, al
aumentar las dosis de hierro oral, limita la entrada de hierro en el torrente
sanguíneo. Esto proporciona un techo natural sobre la cantidad de hierro que se
puede suministrar con terapia oral.
Clínicamente, la eficacia
terapéutica se evalúa con el aumento recuento reticulocitario (4-7 días) y del
nivel de hemoglobina considerando adecuado un aumento de 1-2 gr luego de 3-4
semanas de tratamiento. Luego de este período, si la respuesta al hierro oral
es inadecuada, debe reconsiderarse el diagnóstico, valorar adherencia, buscar
hemorragia continua o la presencia de una enfermedad inflamatoria concurrente.
Si no se puede encontrar otra explicación, se debe considerar una evaluación
para excluir malabsorción (enfermedad celíaca, helicobacter pylori infección o
gastritis autoinmune20. No hay justificación para simplemente
continuar la terapia con hierro oral más allá de 3-4 semanas si no se ha
producido una respuesta favorable16.
El objetivo final del tratamiento
debe ser no sólo la normalización de la hemoglobina, sino también la reposición
de las reservas de hierro, con un objetivo ideal de ferritina > 100 μg/l 21-23.
Este a menudo requiere un tratamiento prolongado durante al menos 3 meses dado
que la velocidad de absorción disminuye rápidamente después de la recuperación
de la anemia24,25. Detener el tratamiento demasiado pronto es un
error común en la práctica clínica con riesgo de recurrencia de la anemia,
habitualmente en mujeres premenopáusicas , pacientes con sangrados continuos o
con dietas carenciadas.
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