El
tratamiento de primera línea tanto en la diarrea aguda como en la
gastroenteritis es la prevención y tratamiento de la depleción de líquidos y
electrolitos. Esto es particularmente importante en niños y ancianos. Los
adsorbentes como la pectina y el carbón activado deben su acción a la capacidad
para absorber compuestos de la solución, aunque su uso debe evitarse en
diarreas agudas.1
Los agentes
antimotilidad, como la loperamida, alivian los síntomas de la diarrea. Aunque
se utilizan en el tratamiento de las diarreas agudas no complicadas en adultos,
no deben ser utilizadas en niños. El uso de medicamentos antidiarreicos es muy
limitado, siendo la hidratación la indicación prioritaria.
BIBLIOGRAFÍA
1. British National Formulary BNF 84
Ed. Londres; BMJ Group & Pharmaceutical Press: 2022.