La
otitis externa se refiere a la inflamación del conducto auditivo externo, que
en algunos casos puede presentar edema. Es causada principalmente por una
infección bacteriana. Es importante considerar la otitis media subyacente, ya
que puede ser secundaria a la otorrea causada por la otitis media. Un síntoma
muy frecuente es el dolor, el cual se trata generalmente con paracetamol o
ibuprofeno. La otitis externa circunscrita (forunculosis), es la infección de
un folículo piloso, más frecuentemente por Staphylococcus
aureus. Suele drenar sólo en menos de 2 semanas, se utilizan antisépticos
locales y para acelerar el proceso, paños húmedos calientes. De no evolucionar
así, se administra cefalosporina de 1ra generación. De ser necesario el médico
realiza la punción.
La
otitis externa difusa aguda está producida por Staphylococcus aureus, S.
epidermidis, and Pseudomonas spp
en el 90% de los casos. El tratamiento incluye limpieza cuidadosa del canal,
terapia tópica con ácido acético y antibióticos. Antibióticos sistémicos solo
ante signos de diseminación local o sistémica o huésped inmunocomprometido. El
10% es de etiología fúngica, para lo que se utiliza ácido acético al 2%. El
manejo del paciente con otitis externa crónica incluye limpieza y
debridamiento, correcto diagnóstico etiológico. De ser infeccioso, utilizar
agentes tópicos astringentes y acidificantes; antibióticos locales solos o
acompañados con corticoides. ¹
La
otitis externa necrotizante o maligna se debe a la infección por Pseudomona aeruginosa en pacientes
diabéticos, con compromiso del hueso y del cartílago adyacente. El paciente
debe ser internado y tratado con antibióticos antipseudomónicos parenterales.
Puede requerir cirugía local.
BIBLIOGRAFÍA
1. British National
Formulary. BNF 84° Ed. Londres; BMJ Group & Pharmaceutical Press:
2022-2023. p. 1306.