Los antagonistas muscarínicos son eficaces
broncodilatadores que inhiben competitivamente el efecto de la acetilcolina en
los receptores muscarínicos. Son más efectivos en el alivio de la
broncoconstricción asociada a la enfermedad pulmonar obstructiva crónica
(EPOC), que en el alivio del asma.
La EPOC se caracteriza por un bloqueo persistente
del flujo de aire. Se trata de una enfermedad subdiagnosticada y potencialmente
mortal que altera la respiración normal y no es totalmente reversible. Los
síntomas más frecuentes de la EPOC son disnea, expectoración anormal y tos
crónica. La EPOC no se cura, pero hay varios tratamientos que pueden ayudar a
controlar sus síntomas y a mejorar la calidad de vida de los pacientes.