Las
soluciones de albúmina son preparados a partir del plasma sanguíneo usadas para
el tratamiento de una hipoproteinemia severa asociada a un volumen plasmático
bajo. Los sustitutos de plasma y expansores plasmáticos son generalmente
macromoléculas que son metabolizadas lentamente, por lo que pueden utilizarse
para mantener el volumen plasmático en casos de shock secundarios a quemaduras,
septicemia, o hemorragia. No deben utilizarse para mantener el volumen
plasmático en situaciones en que se hayan perdido las proteínas plasmáticas, agua
o electrolitos en un período prolongado de tiempo (varios días o semanas), en
cuyo caso debe aportarse plasma o albúmina.